Vacuna contra el VIH: ¿será posible?

A lo largo de las décadas se han producido algunos importantes avances médicos. En el siglo pasado, de hecho, se consiguieron desarrollar vacunas para protegernos contra virus que, hasta ese momento, eran peligrosos para el ser humano, como la varicela, la polio, la viruela, la hepatitis A y la hepatitis B, y el virus del […]

A lo largo de las décadas se han producido algunos importantes avances médicos. En el siglo pasado, de hecho, se consiguieron desarrollar vacunas para protegernos contra virus que, hasta ese momento, eran peligrosos para el ser humano, como la varicela, la polio, la viruela, la hepatitis A y la hepatitis B, y el virus del papiloma humano (VPH). Y se desarrollaron, también, algunos fármacos que han conseguido salvar la vida de millones de personas (como es el caso de los antibióticos). Sin embargo, todavía hoy existe un virus que, por el momento, continúa frustrando el deseo de muchos científicos: el VIH. ¿Es verdaderamente posible una vacuna contra el VIH en un período próximo?.

Vacuna contra el VIH

Fue en el año 1984 cuando, por primera vez, se identificó el VIH, un virus que daña el sistema inmunitario de la persona infectada, el cual ayuda al cuerpo a combatir las infecciones. Este virus, cuando no es tratado, infecta y mata las células CD4 (un tipo de célula inmunitaria conocidas con el nombre de células T). Así, con el tiempo, y a medida que el VIH continúa matando más células CD4, es más probable que el organismo contraiga distintos tipos de infecciones, e incluso cánceres.

Se trata de una infección vírica de por vida, que se transmite a través de fluidos corporales entre los que se incluyen la sangre, el semen, los fluidos vaginales, los fluidos rectales y la leche materna. No obstante, no se propaga a través del contacto casual, ni tampoco a través del agua o el aire.

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Aunque en el momento en el que fue identificada (recordemos, a mediados de la década de los años 80 del siglo pasado), el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos afirmó que tendría una vacuna lista en los dos años siguientes, en realidad no fue así. Tanto, que hoy en día el VIH no tiene cura, y no existe una vacuna verdaderamente efectiva, a pesar de que desde entonces se han venido llevando a cabo muchos ensayos de posibles vacunas.

Vacunación contra el VIH

¿Cuáles son los obstáculos para obtener una vacuna contra el VIH?

A diferencia de otros virus, como manifiestan los expertos, en realidad es ciertamente difícil desarrollar una vacuna contra el VIH, ya que este virus no se ajusta a los enfoques de vacuna típicos. Y lo hace, de hecho, de distintas maneras:

  • El sistema inmune de casi todas las personas es “ciego” al VIH. El sistema inmunitario no es del todo capaz de responder al virus del VIH de forma efectiva. Al contrario, si bien es cierto que produce anticuerpos contra el VIH, no lo detienen, sino que solo ralentizan o retrasan la enfermedad.
  • Las vacunas no protegen contra infecciones. El VIH es médicamente considerada una infección hasta que progresa a la conocida como etapa 3 (o SIDA). Con la mayoría de las infecciones víricas, las vacunas proporcionan al organismo más tiempo para eliminar la infección por sí solo antes de que progrese a la enfermedad. Sin embargo, el VIH presenta un período de latencia muchísimo más largo, antes de progresar a SIDA. Así, durante este tiempo, el virus se “esconde” en el ADN de la persona infectada. Por tanto, el cuerpo no es capaz de encontrar y destruir todas las copias ocultas del virus con el fin de curarse. Por tanto, una vacuna para “ganar más tiempo” no funcionaría.
  • Los virus del VIH debilitados o muertos no pueden usarse en una vacuna. La mayoría de las vacunas se desarrollan con virus debilitados o muertos. Sin embargo, el VIH muerto o debilitado no funciona tan bien como cabría esperar para que produzca una respuesta inmune en el cuerpo.
  • El virus del VIH muta rápidamente. Cuando se desarrolla una determinada vacuna, lo habitual es que ésta se dirija al virus en una forma particular, por lo que si el virus cambia, es probable que dicha vacuna ya no sea tan efectiva. En el caso del VIH, lo sorprendente es que muta rápidamente, por lo que es ciertamente complicado desarrollar una vacuna capaz de combatirlo.

¿Cuál es el futuro médico para conseguir una vacuna contra el VIH?

A pesar de todos estos obstáculos, los científicos continúan trabajando duramente para encontrar una vacuna. Y los investigadores siguen haciéndolo tratando de obtener vacunas profilácticas y vacunas terapéuticas.

El futuro de la vacuna contra el VIH

En este sentido, la mayoría de las vacunas tienden a ser profilácticas, lo que significa que ayudan a evitar que una persona contraiga una determinada enfermedad. Sin embargo, las vacunas terapéuticas, como su propio nombre indica, son utilizadas para aumentar la respuesta inmune del organismo y combatir la enfermedad en la persona que ya la padece.

Así, los expertos coinciden en señalar que, una vacuna contra el VIH, tendría en teoría dos objetivos fundamentales: podría convertirse en una vacuna terapéutica (lo que podría ayudar a reducir la carga viral de un sujeto), y podría administrarse a personas que no tienen el virus, para evitar que lo contraigan.

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