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Las hormonas vegetales: tropismos y nastias

Las plantas pueden distinguir cambios ambientales que interactúan como estímulos externos y pueden reaccionar ante ellos. Puesto que la movilidad de una planta es muy limitada, la respuesta frente a estos estímulos es algún tipo de movimiento.

Qué son las hormonas vegetales

Estas hormonas se llaman fitohormonas y se constituyen en las células de secreción que no crean glándulas. Las hormonas vegetales tienen como función la de controlar el desarrollo y el crecimiento de la planta. Hay hormonas que activan la floración y otras que hacen germinar las semillas e impulsan la creación de flores y frutos. Otras que retrasan la caída de las hojas y su envejecimiento, que estimulan el cierre de estomas cuando existe sequía, etcétera.

Las fitohormonas que más se conocen son la auxina, la citocinina, giberelina, el etileno y el ácido abscísico.

Auxina

Esta hormona se constituye en los meristemos apicales del vegetal y contribuye en la absorción del agua, de la división celular y en el ablandamiento de la pared celular.

La auxina que se ha producido en la punta central de una planta puede inhabilitar el crecimiento de las yemas laterales. A este proceso se le llama dominancia apical. Si podamos esa punta se quitará esta inhabilitación y pueden desarrollarse las yemas laterales dando lugar a una planta más ancha.

La giberelina

Esta hormona se aisló por primera vez por un japonés en el año 1935, Teijiro Yabuta. Pudo encontrarla en un hongo que causaba muchas pérdidas en las cosechas de arroz en Japón.

Generalmente la giberelina estimula el crecimiento a través de la división y la elongación de las células. Estimula también la germinación de semillas y formación de flores en plantas de día. Suele aplicarse en la fruticultura para favorecer el buen desarrollo de peras o uvas no polinizadas.

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En el caso del cannabis, la suministración de esta hormona en bajas dosis puede generar efecto rápidos y evidentes. Las plantas toman un tono verde claro y los tallos se agrietan debido al rápido proceso de crecimiento, pueden llegar a hacerlo hasta diez centímetros diarios.

Para el cannabis, la giberelina podría compararse con la testosterona del hombre. Favorece la formación de elementos típicos masculinos, En el caso de las plantas, tallos más altos y flores masculinas. Si se usara el polen de estas flores para polinizar a otras, pero femeninas, llegan a crearse semillas que sólo formarán plantas femeninas.

Las condiciones ambientales también influyen en el incremento de producción de esta hormona. La escasez de luz, por ejemplo, contribuye en formar plantas más largas y débiles. Otra condición es la de la distancia entre el punto de luz y la planta. Si la distancia es muy corta puede provocar en las plantas ya florecientes otro estiramiento que la dejarían más larga y delgada. Para evitarlo, lo ideal es que el punto de luz se encuentre alrededor de unos 50 centímetros o más.

La citocinina

El efecto de esta hormona pudo demostrarse en 1913 por primera vez. Tres décadas más tarde, se descubre que esta hormona natural se encuentra presente en la leche de coco y además favorece la proliferación celular de las plantas.

La citocinina es un estimulante para para el metabolismo de las plantas y la creación de flores en las yemas laterales, eso hace que la hormona sea homóloga de auxinas. En los órganos más jóvenes de las plantas se pueden encontrar concentraciones más altas de citocinina, como en los frutos, hojas jóvenes, semillas, etcétera, lo que contribuye a un transporte más alto de azúcares a esas partes de la planta.

La citocinina puede considerarse homóloga de la giberelina porque estimula la creación de flores femeninas en plantas que son masculinas.

Las giberelinas y las auxinas se establecen y se producen en los meristemos apicales. De ahí se irán a las partes de ramificación y a los órganos de la planta. Las citoquininas son sintetizadas en el extremo de las raíces y van circulando por el xilema hasta el tallo. En las hojas se sintetiza el ácido abscísico y recorre el floema hasta llegar a los meristemos apicales. A estas hormonas se llama también células del estrés ya que someten a los tejidos que están situciones ambientales extremas.

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Tipos de hormonas vegetales

Esas respuestas pueden dividirse en tropismos o nastias. Os lo contamos.

Los tropismos

Estos movimientos son causados por crecimiento de la planta en los que puede hacerle variar la orientación. En ocasiones, este movimiento puede ser negativo para la planta cuando ésta se aleja de los estímulos. Son positivos cuando se acerca a ellos. Los principales movimientos son fototropismo y geotropismo. El primero puede ser en contra de la luz o hacia ella. El segundo es hacia el suelo o en contra de él.

Fototropismo 184923044

Nastias

Las nastias son movimientos transitorios de ciertos lugares de la planta. El movimiento fotonastia es en contra de la luz o hacia la luz. El movimiento sismonastia se basa en estímulos provocados al rozar la planta o por sacudida.

Geotropismo 90387385

Las hormonas vegetales y la reproducción asexual en plantas

Los gametos no intervienen e este tipo de reproducción. La unidad reproductora se constituye de una célula o grupo de éstas que originan duplicados del progenitor. Con solo un individuo se pueden crear mucha descendencia idéntica a su progenitor. Aquí no se encuentren combinaciones genéticas ya que no hay mezcla ni unión de gametos.

Un ejemplo como modalidad frecuente de reproducción asexual sería el ajo. La regeneración se consigue a partir de un trozo de éste puede reproducirse una planta, y una planta completa, a partir de raíces, tallos… etcétera.

La fragmentación a partir de una rotura del organismo progenitor también puede generar a otra planta completa.

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La esporulación son divisiones continuas del núcleo de una célula madre. Seguidamente el núcleo queda rodeado de un trozo de citoplasma y queda aislado por una membrana en el interior de la célula madre.  Para acabar quedan liberadas las células hijas, las esporas, tras romperse la membrana de la célula madre. Este proceso suele llevarse a cabo en todas las plantas en algún instante de su ciclo vital.

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