La biotecnología como solución al cambio climático

¿Crees que la biotecnología podría ser parte de la solución para frenar el cambio climático o no? En este artículo escrito por María del Mar Arjona, alumna del Máster en Agroindustria Conectada y Sostenibilidad, Título Propio de la Universidad Pontificia Comillas, impartido por INEA (Escuela Universitaria de Ingeniería Agrícola y Agroambiental), podréis encontrar una reflexión interesante […]

¿Crees que la biotecnología podría ser parte de la solución para frenar el cambio climático o no? En este artículo escrito por María del Mar Arjona, alumna del Máster en Agroindustria Conectada y Sostenibilidad, Título Propio de la Universidad Pontificia Comillas, impartido por INEA (Escuela Universitaria de Ingeniería Agrícola y Agroambiental), podréis encontrar una reflexión interesante que os animará a pensar sobre las posibilidades de la biotecnología. Este artículo forma parte de un trabajo para la asignatura de Biotecnología: Teoría y Casos Prácticos, impartida por el Dr. Dr. Jorge Poveda Arias.

La biotecnología como solución al cambio climático

Hoy en día, el término Cambio Climático se utiliza indistintamente para justificar aquello que está relacionado con los fenómenos meteorológicos inesperados que no son propios de una determinada estación del año o sencillamente aquellos fenómenos que no encajan con un clima de un lugar determinado, o incluso, a mayores, con catástrofes climáticas. Así pues, se puede afirmar que el Cambio Climático afecta a la sociedad en general y de forma extraordinaria a los agricultores, los cuales, en primera instancia, ven en la variabilidad meteorológica una dificultad para mantener la producción de sus cosechas a lo largo del año.

Sin embargo, para no perdernos desde el principio, es necesario dar respuestas a la siguiente cuestión, ¿a qué llamamos Cambio Climático? Se trata del calentamiento global del planeta que deriva en un importante cambio del clima. A lo largo de la historia, han ocurrido diferentes cambios climáticos como resultado de los ciclos naturales de la tierra. Sin embargo, la diferencia con respecto al cambio climático que estamos experimentando actualmente, es un calentamiento producido por una alta concentración de Gases de Efecto Invernadero (GEIS) en la atmósfera terrestre, inducido por la actividad humana, incluyendo la misma agricultura, y que va a producir condiciones más extremas que las que hemos tenido en toda la historia del planeta. Pero, ¿cómo se manifiesta el Cambio Climático? Lo hace a través del ascenso de las temperaturas medias, la subida del nivel del mar, el deshielo en el Ártico o el aumento de los eventos extremos, como se destacaba anteriormente. Esto afecta a los sistemas naturales, provocando que las distintas especies se desplacen de ecosistema buscando condiciones climáticas más favorables y cambiando, en algunos casos, sus ritmos vitales para tratar de ajustarse a los cambios ocurridos en las estaciones, lo cual deriva en desequilibrios ecológicos. Y ¿cómo afecta a la sociedad? Cambiando los escenarios de actividades económicas como la agricultura, el aprovechamiento de los bosques o el turismo; y, lo que es más importante, a la propia salud humana, que se ve amenazada por las olas de calor y las nuevas enfermedades.

En concreto, si ponemos la mirada en la agricultura, y en particular, sobre la cadena de custodia de un alimento, dicha cadena se compone de diferentes eslabones: desde la producción del alimento en el campo, a su recogida, almacenaje, elaboración, envasado, transporte, y su colocación en las estanterías de la sección de frutas y verduras. En cada uno de estos eslabones se liberan gases de efecto invernadero a la atmósfera, siendo los más importantes el metano y óxido nitroso (el metano es liberado por el estiércol y los residuos orgánicos; y el óxido nitroso, de forma indirecta, a partir de los fertilizantes nitrogenados orgánicos y minerales).

Esta acumulación de GEIS en la atmósfera, que aparentemente para el agricultor es inocua, va a dar lugar a olas de calor extremo que producirán situaciones de estrés térmico en los cultivos. Asimismo, puede producir una reducción de las precipitaciones y del agua disponible, sometiendo a las plantas a estrés hídrico. Las variaciones de las temperaturas podrían afectar a la proliferación y propagación de algunas especies, como insectos, malas hierbas invasoras, o de enfermedades, lo cual afectará, a su vez, a las cosechas. Esto se traducirá en una limitación de la productividad agraria, afectando al rendimiento de las cosechas que va a variar cada vez más. Sobre este contexto, cabe pensar que parte de estas posibles pérdidas se podrían compensar con prácticas agrarias como la rotación de cultivos para adaptarlos a la disponibilidad de agua, ajustar las épocas de siembra a las pautas de temperatura y precipitación, no obstante, a largo plazo, los “accidentes” meteorológicos van a ser tan variables que la solución más apropiada parece ser la de utilizar variedades de plantas más resistentes al calor y a la sequía, lo que llamamos variedades resistentes a los estreses abióticos. Para la obtención de tales variedades, los ecologistas apoyan la mejora genética clásica, que implica un largo camino, sin embargo, la biotecnología se presenta como una opción que garantiza resultados en mucho menos tiempo. Pero, ¿cómo puede contribuir la biotecnología en la lucha contra el Cambio Climático? A través de cultivos modificados genéticamente, estos son, los cultivos transgénicos, que son plantas portadoras de un fragmento de ADN que no es propio de su genoma, al que se denomina «transgén». Asimismo, recientemente en algunos países, se ha dado luz verde a que plantas y alimentos puedan ser modificados por la tecnología genética CRISPR una herramienta molecular utilizada para editar o corregir el genoma de cualquier célula.

Es semejante a unas tijeras moleculares capaces de cortar cualquier molécula de ADN, permitiendo agregar, eliminar o alterar el material genético en ciertos lugares del genoma. El uso de tales herramientas, dará lugar a variedades de plantas resistentes a las sequías, que toleren la salinidad o que sean menos dependientes de los fertilizantes. Además, el cultivo de tales variedades permitiría destinar a usos agrícolas nuevas tierras y aumentar la productividad, así como reducir el CO2 atmosférico al incrementarse las emisiones de oxígeno al entorno.

Por tanto, se puede afirmar que la agricultura en general contribuye al cambio climático y a su vez se ve afectada por él. La biotecnología puede ser una herramienta para la obtención de variedades de plantas que sean resistentes al Cambio Climático, siendo una herramienta mucho más rápida que la mejora genética tradicional. Mientras los gobiernos de la UE siguen sin ponerse de acuerdo sobre si permitir los cultivos que han sido modificados genéticamente y que asimilan con la tecnología CRISPR, otros países que no pertenecen a la UE, ya están a la vanguardia con dichas herramientas. Por tanto, si queremos solventar la problemática de los rendimientos inestables de los cultivos y ser competitivos en los mercados agrícolas mundiales, no nos quedará más remedio que confiar en la biotecnología vegetal y permitir el cultivo de estas nuevas variedades con mejores rendimientos y más resistentes a lo que llamamos el Cambio Climático.

Referencias

  • Adrián G. Rodríguez y Laura E. Meza (2016).“Agrobiodiversidad, agricultura familiar y cambio climático”. Publicación de las Naciones Unidas. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/40299/S1600561_es.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  • Ministerio para la transición ecológica y el reto demográfico: https://www.miteco.gob.es/es/cambio-climatico/temas/que-es-el-cambio-climatico-y-como-nos-afecta/
  • https://www.eea.europa.eu/es/senales/senales-2015/articulos/la-agricultura-y-el-cambio-climatico
  • Green biotechnology and climate change (EuropaBio paper): http://www.europabio.org/positions/GBE/PP_090619_Climate_Change.pdf
  • What is agricultural biotech? (EuropaBio): http://www.europabio.org/green_biotech/GBE_about.htm
  • GM crops in EU agriculture’(caso de estudio del JRC): http://bio4eu.jrc.ec.europa.eu/documents/FINALGMcropsintheEUBIO4EU.pdf

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