Fringe o ¿existe la ciencia alternativa?

Una de las series de televisión más esperadas es “Fringe”, el nuevo show de J.J. Abrams, el creador de “Lost”. Como somos fanáticos de Lost, y de su ciencia ficción, sobre la cual tratamos tres artículos aquí en Espaciociencia, también trataremos sobre Fringe y su temática, las ciencias alternativas (o fringe science). Primero una breve […]

Una de las series de televisión más esperadas es “Fringe”, el nuevo show de J.J. Abrams, el creador de “Lost”. Como somos fanáticos de Lost, y de su ciencia ficción, sobre la cual tratamos tres artículos aquí en Espaciociencia, también trataremos sobre Fringe y su temática, las ciencias alternativas (o fringe science).

Primero una breve introducción. Según el creador de la serie es una cruza entre CSI, La Dimensión desconocida y X-Files. Y de lo que trata es sobre la fringe science, ¿qué es fringe science? Se podría traducir como ciencia alternativa.

Los protagonistas parecen ser dos, hasta ahora, con un tercero no tan protagónico. Una mujer investigadora del FBI, un “científico loco”, que justamente explotaba esta ciencia alternativa (fringe science), y su hijo, que también es un científico pero un tanto escéptico con respecto a lo que su padre hace.

La ciencia alternativa incluye típicamente temas paranormales, que asumen o alegan una conexión con la ciencia, como por ejemplo el control mental, los fantasmas, y así. Y también en temas de tecnología, como por ejemplo las máquinas de energía libre, gratis y eterna. Que según los conspiranoicos los gobiernos mantienen ocultas para poder lucrar con el petróleo.

Los investigadores de las ciencias alternativas (fringe science) se suelen mostrar como inconformistas, rebeldes independientes, lo suficientemente bravos como para pavonearse frente a los científicos que ellos ubican en un pedestal.

Los cierto es que los conspiranoicos por lo general tienen de donde agarrarse, aunque sea una puntita para luego agrandar al mil por ciento esa puntita. Ya que los gobiernos, como por ejemplo el de Estados Unidos, tuvieron diversos proyectos en los cuales prestaban atención a las ciencias alternativas.

En los años 70 y 80, el gobierno estadounidense tuvo un par de proyectos de ciencias alternativas que exploraban la posibilidad de poderes psíquicos. Y el gobierno ruso al parecer también estaba explorando este tipo de ciencias, para desarrollar super espías psíquicos. Era plena Guerra Fría.

Así nació en USA el Proyecto Stargate (nada que ver con el Starwars de Reagan). Este proyecto consistía en probar la “visión a distancia”, que se supone permitía a alguien poder ver cosas que estaban a kilómetros. 20 años pasaron investigando este tema, sin haber llegado a nada. “O eso dicen ellos”, dirá un conspiranoico. Pero lo cierto es que la CIA lo cerró porque no había prueba alguna de que sirviese.

Y como este han habido cientos y miles de proyectos gubernamentales que sin prueba alguna, han recibido fondos.

Pero para finalizar, el asunto es que no existe tal ciencia alternativa, o hay buena ciencia, o mala ciencia, e incluso la pseudociencia. Ya que si los tópicos de la ciencia alternativa existiensen realmente, con pruebas, entonces dejarían de ser ciencia alternativa, para ser hechos probados por el método científico.

Vía Livescience

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