Experimentos educativos: El punto ciego

Estamos encantados de traer algo totalmente nuevo a nuestra página de divulgación científica de la mano de nuestro colaborador preferido, el Dr. Jorge Poveda Arias, y de Marta García Peña, estudiante de quinto curso del Programa de Estudios Conjunto en Educación Infantil y Educación Primaria. Universidad de Valladolid. Campus María Zambrano (Segovia). A partir de […]
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Estamos encantados de traer algo totalmente nuevo a nuestra página de divulgación científica de la mano de nuestro colaborador preferido, el Dr. Jorge Poveda Arias, y de Marta García Peña, estudiante de quinto curso del Programa de Estudios Conjunto en Educación Infantil y Educación Primaria. Universidad de Valladolid. Campus María Zambrano (Segovia). A partir de este mes iremos recibiendo y publicando diferentes experimentos científicos pensados para realizar con niños y jóvenes en las aulas.

EL PUNTO CIEGO. Explicación científica 

El órgano que se relaciona directamente con el sentido de la vista es el ojo. Por su parte, el ojo humano está compuesto por diferentes partes o capas, tal y como puede observarse en la figura 1.

Figura 1. Partes que conforman el ojo humano. Fuente: Wikimedia Commons

Como vemos, su figura es igual que la de una pelota, por lo que para su explicación puede utilizarse este objeto. Esta pelota será de un único color y mostrará con rotulador sus diferentes partes; la retina, el coroides, el cristalino, la pupila y el nervio óptico, siendo este último también representado con cables.  

Los cables del nervio óptico permiten conectarlo directamente con el cerebro y por él se transmiten los impulsos nerviosos. Sin embargo, en estos nervios no hay células receptoras, no es sensible a la luz y todo lo que se proyecta sobre él no puede verse. Esto se conoce como “punto ciego”.

Este proceso es sorprendente cuando se conoce, pero realmente es inconsciente para todos nosotros. Si tan solo tuviésemos un ojo, veríamos como en un momento determinado las figuras que vemos desaparecen. Sin embargo, al tener dos, la visión que perdemos por un ojo se compensa con la visión del otro ojo y esto permite que la figura no desaparezca. Por esta razón, este hecho no fue descubierto hasta el siglo XVII y la única forma de demostrar el “punto ciego” será a través del experimento que se muestra a continuación.

Desarrollo del experimento 

Como se ha explicado anteriormente, con la realización de este experimento el individuo vivirá en primera persona el momento en el que observa el “punto ciego” de su ojo. Para ello, se necesitarán simplemente dos materiales -véase figura 2-:

  • Un trozo de papel o cartulina de tamaño pequeño
  • Un bolígrafo, lápiz o rotulador.

Paso 1. Obtención del material necesario

Con el fin de que cada niño vivencie en primera persona este hecho, cada uno de ellos contará con un trozo de papel o cartulina y con un bolígrafo.

Figura 2. Material necesario para el experimento

Paso 2. Realización de dos dibujos en el papel

Cada niño y niña deberá realizar dos dibujos en su papel. Uno a la izquierda y otro a la derecha. Debe indicarse que los mismos deben ser dibujos simples por un tema de rapidez, ya que su composición no influirá en el proceso y/o resultado. Por ejemplo, la maestra puede proponer dibujar una cruz y un círculo -véase figura 3-. 

Figura 3. Realización de dos dibujos simples

Paso 3. Aproximación del papel a nuestros ojos

En primer lugar, debemos mencionar a los niños y niñas que tapen o cierren su ojo izquierdo (en el caso de la sesión, esto quedará solventado con el parche de pirata) y que con el derecho fijen su mirada en la cruz o dibujo situado a su izquierda. 

Figura 4. Cierre del ojo izquierdo 

Tras esto, lentamente deberán ir aproximando el papel a su cara, sin dejar de mirar el dibujo mencionado. Debido al amplio campo de visión que tiene el ser humano, el círculo o dibujo restante se verá, pero existirá un momento determinado en el que este desaparecerá -véase figura 4- y, tras seguir aproximándolo, volverá a aparecer. 

Figura 5. Representación visual del “punto ciego”. 

De este modo, el niño podrá observar cómo su ojo no aprecia todo lo que ve ya que existe un “punto ciego” en el que el nervio óptico no reproduce una imagen que tiene delante. 

Paso 4. Realización de otras pruebas

Tras haber observado este hecho una vez, se dejará a los niños y niñas libertad para que comente con el resto de las personas aquello que acaban de descubrir, que realicen pruebas entre ellos o con el ojo restante, etc. Todo esto, quedará en base a sus intereses. 

Referencias 

Andúgar, A., Tabuenca, M.F. y Mondéjar, M.D. (2015). Aprendizaje por proyectos: formación del profesorado de infantil. XIII Jornadas de Redes de Investigación en Docencia Universitaria, 330-339. Recuperado de http://rua.ua.es/dspace/handle/10045/48861

Goleman, D. (2008). El punto ciego. Barcelona: Debolsillo

Parra Rodríguez, J. (s.f.). Procesos Cognitivos Creadores. Área de Creación. Recuperado de http://blog.utp.edu.co/areaderecreacionpcdyr/

Ramachandran, V. (1992). Blind Spots. Scientific American, 266(5), 86-91. Recuperado de www.jstor.org/stable/24939062

Rodríguez, E. M. (s.f.). El pirata sin nombre. Cuentoscortos.com. Recuperado de http://www.cuentoscortos.com/cuentos-originales/el-pirata-sin-nombre

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