Escrito por Tendenzias

El hombre que fue atravesado por un rayo de protones

En 1978 un rayo de protones entró en la cabeza de Anatoli Bugorski pesando 200 mil rads, y cuando salió, luego de colisionar con el interior del cráneo de Bugorski, pesaba 300 mil rads.

Cuando dos protones colisionan en un acelerador de partículas, se transforman en muónes y en otras partículas. Para ponerlo en palabras sencillas, es como si dos Fiats colisionasen para producir un Bus y un Mercedes Benz, así es la física de alta energía, el total es diferente a la suma de las partes.

Bugorski, un investigador de Protvino de 36 años, estaba probando una pieza del acelerador que no funcionaba, como tampoco los mecanismos de seguridad, según parece, ya que la colisión en su cráneo no fue a propósito. Pero según dijo, no sintió dolor alguno, lo único que vio fue un flash de luz como mil soles.

Los rads son una medida utilizada para medir la radiación, y unos 500 a 600 rads son suficientes para matar a una persona.

Bugorski no sintió dolor, pero el lado izquierdo de su rostro se hinchó tanto que era irreconocible. Fue llevado a una clínica en Moscú para que los médicos lo estudiasen, ya que su muerte era ya cuestión de tiempo.

En los siguientes días la piel de la parte trasera de su cabeza y del rostro, por donde se cree que pasó el rayo de partículas, se despegó para revelar el camino del rayo que quemó en la piel, en el cráneo y en el tejido cerebral.

El interior de la cabeza continuó quemándose por dentro. Pero fue un proceso lento, en dos años Bugorski perdió los nervios del lado izquierdo, y su rostro quedó paralizado de ese lado. Pero Bugorski, contra todas las predicciones no moría, y no sólo eso, sino que seguía funcionando como un ser humano común y corriente, incluso siguió trabajando en ciencia.

Pero 19 años después lo extraño era que la parte derecha de su rostro envejeció con el paso de los años, pero la izquierda permaneció congelada.

Bugorski, obviamente era un secreto de estado, él mismo no podía hablar con nadie sobre su accidente, y debía ir periódicamente a Moscú a examinarse. Pero luego de 10 años el secreto se levantó. Bugorski tenía una buena salud, y vivió una vida plena.

En 1996 Bugorski quiso pedir que lo consideraran un discapacitado, así podría recibir su medicación para la epilepsia gratis, y los médicos no le prestaron atención. Así fue que Bugorski dejó de preocuparse por el secreto, que ya no era secreto, y se ofreció a los investigadores occidentales. Pero no tiene dinero ni para salir de su propio pueblo.

El hombre que fue atravesado por un rayo de protones está vivo y abandonado en un pueblito que solía ser un pueblo científico, dedicado al estudio de la física.

Fuente: Wired

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