El agua, el gran enemigo de los depósitos de combustibles

Uno de los mayores retos cuando se trata de un depósito de combustible es la estanqueidad que deben poseer éstos para evitar la entrada o filtración del agua. Y esta es una responsabilidad que recae directamente sobre las estaciones de servicio.

Si no se toman las precauciones necesarias, los clientes de las gasolineras podrían presentar problemas en su vehículo, problemas que alteran u obstaculizan la operación del motor y otros componentes y que son indicativo de la contaminación del combustible debido al agua.

Cómo se filtra el agua en los depósitos de combustibles

Los depósitos en las estaciones de servicio pueden contaminarse con la entrada de cualquier sustancia o material que no forma parte de la composición del combustible. Entre estas sustancias se encuentra el agua.

Estos depósitos de combustible pueden estar expuestos a la entrada del agua por diversas razones:

  • Los lavados a presión.
  • Por fuertes lluvias.
  • Cuando se recibe el combustible del proveedor.
  • Mediante filtraciones del depósito, a través del agua subterránea.
  • A través de la condensación dentro del sistema.

Principales problemas que genera el agua en el combustible

El agua dentro de un depósito de combustible solo tiene aspectos negativos. Cuando no se toman las medidas de precaución necesarias o no se implementan soluciones en los depósitos de una estación de servicio, después de repostar, el combustible contaminado con agua entra en el sistema del vehículo, pudiéndose generar los siguientes problemas:

La oxidación

Ante la presencia de combustible contaminado con agua, en el depósito del vehículo pueden formarse partículas de óxido que invaden el combustible y se desplazan hacia el motor u otras piezas, provocando un desgaste completamente abrasivo.

La corrosión

Cuando el agua se une a los ácidos que componen el combustible puede corroer los componentes metálicos, tanto los ferrosos como los no ferrosos. Siendo éste uno de los problemas que más aqueja a los inyectores.

La abrasión

La contaminación del combustible con el agua puede producir mayor desgaste de los elementos del sistema del vehículo, debido a la fricción entre las piezas. Esto es debido a que la viscosidad del agua es casi nula frente a la del combustible.

La cavitación

En el paso del agua líquida a vapor llegan a producirse burbujas que explotan con violencia frente a altas presiones, para después condensarse nuevamente. Cuando ocurre este proceso, dichas gotas impactan en la superficie de los componentes del sistema y provoca en ella la erosión.

La degradación y picaduras

El agua produce un efecto de degradación en el combustible, por lo que se llega a producir ácido sulfúrico y sulfuro de hidrógeno. Ambas son sustancias que destruyen las superficies de metal. Además, cuando el agua entra en contacto con una superficie de metal caliente se generan las picaduras.

La congelación

El agua también tiene la propiedad de pasar al estado sólido al descender las temperaturas. Cuando esto pasa se crean cristales en el combustible, los cuales llegan a comportarse como partículas duras.

Si estas partículas de hielo entran en el sistema del vehículo pueden desgastar las piezas y obstruir los filtros puesto que, realmente, no es muy distinto a una partícula sólida del hielo. Con la diferencia, que éste último es más difícil de detectar porque puede derretirse antes de una revisión.

La proliferación de bacterias

El agua es uno de los elementos necesarios para el crecimiento de las bacterias, hongos u otros microorganismos. Así que, si existe agua de forma libre en el combustible, el sistema se convertirá en un medio propenso a la proliferación de bacterias y, por consecuencia, se crearán ácidos y lodos que contaminan más al combustible, obstruyen su sistema y generan corrosión en su depósito.

Protección de los depósitos de combustible ante el agua

Todos los problemas que acarrea el agua en el combustible, así como las responsabilidades que pudieran surgirle a la estación de servicio, pueden solucionarse aplicando medidas de prevención o corrección. Por ejemplo:

  • Medir el agua que existe en el combustible. Puede efectuarse in situ o a través de laboratorios. Una de estas técnicas consiste en la introducción en el depósito de una varilla con una pasta especial que indica el agua libre. También pueden instalarse sensores.
  • Uso de válvulas de retención de agua. Otro método fácil y sencillo consiste en instalar en los conductos de aspiración del depósito de combustible una válvula para retener el agua. Esta válvula es una solución eficaz contra la filtración de agua en el tanque.

Son muchas las soluciones que pueden aplicarse a los depósitos de combustible, ya sea para impedir la entrada del agua y establecer un control de calidad del combustible o modernizar, reparar y acondicionar los depósitos de las estaciones de servicios.

Todas estas soluciones puedes descubrirlas en Rafibra, empresa especialista en el mantenimiento de depósitos atmosféricos, siempre en búsqueda de desarrollar nuevos productos y de ofrecer el mejor servicio.

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