Escrito por Tendenzias

El código genético en la información genética

Para hablar de lo que significa código genético podríamos por ejemplo imaginar a una persona que acaba de comprar un mueble, al abrir la caja que lo contiene se encuentra con miles de piezas las cuales conforman el mueble, pero la persona no sabe cómo montar esas piezas, no al menos sin la ayuda de unas “instrucciones” que en este caso de identificarían como el código genético.

Posee unas reglas por las cuales se pueden sintetizar correctamente las proteínas.

Las instrucciones que se encuentran en el código posibilitan, así, la organización en secuencia de una manera acertada de los aminoácidos que son necesarios para la vida, produciendo cadenas que se definen como las proteínas, y que de la misma manera crean estructuras aún más grandes o desempeñan funciones específicas e imprescindibles.

Cada ser vivo en particular tiene su propio código genético, pero no el mismo genoma, es decir, nuestro código no se dispone ni se ordena de la misma manera. A veces genoma (o incluso ADN) y código genético tiende a aparentar ser lo mismo, pues mientras existe la universalidad del código si nuestro genoma fuera el mismo sería difícil distinguirnos unos de otros, por la sencilla razón de que al no poseer ningún tipo de diferencia genética seríamos individuos totalmente idénticos, es decir clones exactos.

Características y funcionamiento del código genético

El código genético es universal: El código genético lo disponen todos los organismos existentes, por muy complicados o simples que sean, aunque claro está no es exacto y pueden ocurrir pequeñas discrepancias conforme a la especie o individuo.

Esto significa que una secuencia de bases nitrogenadas dispuesta en un codón determinado fabrica siempre el mismo aminoácido, ya sea una bacteria o un ser humano. Por lo cual se puede deducir que el código genético tiene un origen común, que más adelante explicaremos, para absolutamente todos los seres vivos, pues hablamos de una creación biológica antiquísima.

Así pues, se conocen hasta la fecha 22 tipos de códigos genéticos, que difieren al código predeterminado por la información de uno o más codones. Pero sí bien es cierto que en su mayoría resultan ser muy parecidos entre ellos.

Cada codón perteneciente al código genético concierne exclusivamente a un aminoácido en particular. Un ejemplo de ello sería, GAA (Guanina-Adenina-Adenina) la cual se corresponde al ácido glutámico.

Por el contrario, diversas asociaciones son capaces de llevar a un mismo final, por lo que un mismo aminoácido se puede manifestar en dos tipos de codones distintos. Un ejemplo, el codón GAG (Guanina-Adenina-Guanina) también pertenece al ácido glutámico.

Este factor es clave para así poder predecir erratas más que probables durante la lectura genética, puesto que existen más codones que aminoácidos se dan.

La lectura del código es lineal, continua e ininterrumpida: Es decir, es unidireccional. Esto significa que no existe ambigüedad con respecto a la especificación de aminoácidos, pues ninguno de ellos puede obtener el sitio de otro distinto en esta enorme fila.

Lo que sí puede acontecer es la existencia de un codón inicial en la cadena, lo que posibilita el sintetizar estructuras complicadas y múltiples en el mismo período de tiempo, a raíz de un mismo y único patrón.

La traducción: Se realiza por las bases nitrogenadas (adenina, timina, guanina y citosina) en el ADN (y adenina, uracilo, guanina y citosina en el ARN), disponiéndolas en triadas (los codones).

Así, la secuencia de codones resulta ser de 64 tipos posibles. Cada codón se une a un aminoácido, asegurando su sitio en la cadena. En función del orden, el resultado será una proteína, o una totalmente diferente.

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El código se lee lineal y unívocamente: Por las razones expuestas anteriormente, los nucleótidos que conforman un codón no pertenecen a otro diferente, de manera que no hay posibilidad de superposiciones o de que se cometa un error y por consiguiente se provoque el hecho de volver a leer el mismo codón nuevamente.

 La localización de los aminoácidos dentro de la cadena del código genético no es algo azaroso.

Posibilidad de mutación: Cabe la posibilidad de que se produzcan errores durante la lectura, provocando lo que entendemos por una mutación: la inserción de un nucleótido de manera errónea en el proceso de trascripción de ADN al ARN puede desembocar en la formación de proteínas que no son funcionales, no obstante la mayor parte de las veces son tan irrelevantes que no afectan en el resultado final.

Por otra parte, claro, las consecuencias pueden ser mucho peores y así provocarse debilidades congénitas o incluso patologías heredables.

 De dónde viene el código genético

Existen ciertas pruebas que evidencian que existió un mundo primitivo en el que la molécula de ácido ribonucleico (RNA) era la encargada de codificar los datos genéticos y de catalizar un cierto número de reacciones. Esta antigua realidad que se cree se basó en el RNA pudo dar paso al código genético actual.

De esta manera se insinúa que la evolución de dicho mundo al contemporáneo se produjo por medio de etapas evolutivas, en primer lugar desde el mundo del RNA, en el que el RNA fue evolucionando en patrones auto-replicadores usando procesos como la recombinación y mutación. Así, utilizando básicamente RNA se alcanzó entonces un rango completo de actividad enzimática. Más tarde, el RNA comenzó a fabricar por su cuenta proteínas que realizaban las mismas funciones pero siendo a su vez más efectivo, suponiendo la última fase de la introducción de la doble cadena de DNA, la cual actualmente almacena nuestra esencia, aquello que nos hace únicos y genuinos, la información genética.

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Importancia y código estándar

Es lógica la existencia del código genético de tipo “estándar”, el cual a lo largo del tiempo ya ha sido descifrado para la mayoría de los genes generales y es común a casi todos los seres vivos, pues se incluyen como hemos explicado anteriormente los 64 tripletes posibles a combinar y el aminoácido al que pertenecen. Esto ha supuesto la enorme base científica que permite trabajar con los conocimientos más generales genéticos y especializar poco a poco la materia a estudiar.

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