Escrito por Tendenzias

Donación de órganos: reflexión ética

Comenzaremos esta reflexión con la definición técnica de la palabra donación:

  • Donación: algo que se otorga a una persona de forma voluntaria y totalmente altruista sin esperar premio ni recompensa alguna, en especial cuando se trata de algo de valor.

A lo largo del tiempo las diferencias sociales y el progresismo han dado lugar, desafortunadamente a un mundo lleno de desigualdad, sobre todo económica, en el que el dinero es el que maneja a los diversos gobiernos y países, provocando por desgracia la devastación del tercer mundo.

Asociaciones, ONGs y la donación

Desde el nacimiento de asociaciones y de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) específicas se hace cada vez más evidente el compromiso humano y la concienciación de la situación de los países subdesarrollados, cuya sociedad lucha día a día por seguir adelante con los mínimos recursos. Es ahí cuando la solidaridad humana se hace notar y dónde entra el papel de las donaciones, ya sean de ropa, de cabello, comida, dinero… Todo es bien recibido por aquellos que más lo necesitan.

Posteriormente son estas distintas asociaciones las encargadas de hacer llegar estas muestras de compromiso social a los lugares que lo requieren o incluso en ocasiones con la finalidad de llevar a cabo ciertos proyectos como la construcción de escuelas, hogares, iglesias…

Donar es una muestra desinteresada de ayuda que pone a prueba el pacto y responsabilidad humanitaria. Pero, ¿qué pasa cuando lo que donamos forma parte de nosotros de manera literal? ¿Qué pasa cuando donamos nuestros propios órganos?

La donación de órganos

En la actualidad la medicina es tremendamente clave en cada población, al igual que tener un sistema de salud público se hace esencial para cada persona. Paralelamente, se producen apariciones de nuevas patologías o enfermedades cada día o simplemente suceden mutaciones de las ya existentes. Algunas de ellas son mortales, y en numerosas ocasiones se requiere un transplante de un órgano u órganos específicos para que el individuo sobreviva o mejore notablemente su calidad de vida.

Donar órganos consiste en obtener órganos o tejidos del cuerpo de una persona fallecida recientemente o de un individuo que es un donante vivo, con el fin de realizar un trasplante. Los órganos son extirpados en procedimientos similares a los quirúrgicos.

Actualmente los órganos que se permiten donar son riñones, corazón, hígado, pulmones y páncreas, aunque a veces se hace entrega del cuerpo completo a la ciencia (siempre contando con el consentimiento de la persona antes del fallecimiento y en un documento legal), los cuales a menudo terminan en facultades de medicina.

Ley Española de transplantes

La Ley Española de transplantes, la cual controla la actividad del transplante en toda la nación, tiene tres firmes aspectos a tratar y tener en cuenta de origen ético-moral:

  • El principio de la dignidad humana, del que provienen la inviolabilidad e indisponibilidad del individuo. De modo que la propia persona posee su dignidad la cual no tiene valor monetario alguno.
  • La donación es una acción exclusivamente solidaria que se fundamenta en la voluntad libre del individuo cuya única finalidad es el bien social común. Por lo cual, la gratuidad y anonimato son condiciones que aseguran que haya transparencia en este acto que se lleva acabo, para evitar los posibles conflictos morales. Los órganos no pueden ser objeto de comercio entre ningún sistema u organización que busque lucrarse económicamente pues mantienen su naturaleza humana y perdería toda ética y dignidad, además de existir duras y severas sanciones y medidas legales contra aquellos que sean descubiertos realizando dicha actividad.
  • La justicia se basa en que no se discriminen posibles receptores estableciendo condiciones necesarias de igualdad para todas las personas las cuales pueden beneficiarse de dicha donación, (uno de los papeles del anonimato) dejando a un lado los prejuicios y centrándose en el bienestar de la persona.

El tráfico de órganos

Así es, por desgracia y desafortunadamente, el tráfico ilegal de órganos es actualmente una realidad. Este negocio clandestino causa la mutilación a miles y miles de seres humanos, produciéndoles un sufrimiento indescriptible o la muerte. Existe a su vez un tráfico de órganos extirpados a cadáveres de recién fallecidos. De los cuales se obtienen los órganos principales con los que pueden hacer negocio (riñones, corazón, pulmones, ojos, córnea, piel, páncreas, intestinos…), que crean así el conocido el “mercado negro” de órganos paradójicamente cada vez más presente hoy en día. Desde hace unos treinta años, este problema es uno de los prioritarios en los temas a tratar por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Principales consideraciones y conflictos éticos

Lo que verdaderamente está en la cabeza de todo el que se haya planteado alguna vez la moralidad de este tema, no es la libre decisión que toma el donante como lógico propietario de su cuerpo, sino la posibilidad que existe de provocar un daño o percance a una persona sana, como es el donante. Para algunas personas no es moralmente adecuado salvar vidas a costa de poner en riesgo otras, con sufrimiento de por medio, por mucho que se utilicen equipos médicos especializados, porque al fin y al cabo eso es un transplante, una extracción de un órgano que no se va a recuperar en un futuro. Una persona sentirá beneficio psicológico por salvar a alguien gracias a su generosa aportación, pero ¿equivale eso a la pérdida de órganos sanos, un deterioro en la salud? ¿Se equilibra la balanza?

El acto altruista hace saber al individuo que no recibirá ningún tipo de beneficio psicológico o económico de vuelta. Lo que hace a este acto legal es la libre decisión humana ante el riesgo al que se expone. Este acto de sacrificio es cuestionado por muchos, con la Iglesia a la cabeza, pues, ¿hasta que punto un acto lleno de gratitud y con fines totalmente desinteresados puede generar tanta duda entre la sociedad? ¿Puede ser que en el momento en el que nuestra integridad física se pone en peligro se pierde el sentido de la moralidad humana?

Hay muchos aspectos que analizar, discutir y mejorar a la par que muchas hipótesis y opiniones planteadas que seguirán siendo objeto de debate por la sociedad.

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