Cómo hacer hielo seco en casa con bicarbonato

¿Cómo hacer hielo seco en casa con bicarbonato? Estando en pleno verano, y además uno muy caluroso, seguro que todas tus bebidas irán acompañadas de algo de hielo, pero en el caso de que no tengas, es tan fácil como coger una cubitera y llenarla de agua del grifo para que pasadas unas horas en el congelador tengas cubitos que echar a tus vasos, pero si lo que deseas es hacer hielo seco deberás aplicar otra serie de pasos para conseguirlo de forma casera. En esta ocasión, os explicamos Cómo hacer hielo seco en casa con bicarbonato.

Como hacer hielo seco en casa con bicarbonato

Una simple reacción en lo que se necesita para conseguir hielo seco en casa. La reacción en cuestión se consigue al mezclar el bicarbonato de sodio que vamos a utilizar con vinagre y gracias a ello, lograremos acetato sódico que es lo que se necesita para lograr hielo seco.

Cómo hacer hielo seco en casa con bicarbonato

Hacer hielo seco en casa con bicarbonato es algo de lo más sencillo. Tanto es así que podemos aprovechar y que nuestro experimento sirva para que los niños aprendan algo sobre las reacciones químicas de dos compuestos. Además, pueden aprender algo más sobre qué es el hielo seco, que a diferencia del hielo a partir de agua que todos conocemos, es dióxido de carbono congelado. A diferencia de la mayoría de los sólidos, no se derrite en un líquido, sino que se transforma directamente en gas. Este proceso se llama sublimación.

Ingredientes para hacer hielo seco en casa

  • Bandeja de cubitos (cubitera)
  • Colorante alimentario (opcional en el caso de que decidas hacerlo con los niños y quieras darle un toque más especial a tu hielo seco)
  • Bicarbonato de sodio
  • Agua
  • Vinagre

Pasos para hacer hielo seco en casa

Para hacer nuestro experimento de hielo seco en casa, tenemos que comenzar mezclando un poco de bicarbonato de sodio con agua (tienes que agregar el colorante para alimentos también si lo deseas). En cuanto a las medidas, puedes ir a ojo aunque es importante que eches una buena cantidad de bicarbonato de sodio.  Por ejemplo puedes llenar el vaso de agua hasta la mitad y echar una buena cucharada de bicarbonato. Cuidado porque verás como reacciona y el bicarbonato sube y el agua sale por el borde del vaso. No te preocupes, una vez baje la reacción, mueves bien con una cuchara y lo congelas durante unas horas o toda la noche. Debes rellenar la cubitera hasta la mitad o un poco más o si lo prefieres puedes meter directamente el vaso en el congelador.

Advertencia: la siguiente parte puede ensuciar, así que hazlo afuera o usa una bandeja grande. Ten cuidado de que el vinagre no entre en los ojos.

Pasadas esas horas o noche en el congelador, saca la cubitera o el vaso y deja que se descongele un poco y agrega un poco de vinagre. Mira la efervescencia que se produce y el resultado será el de hielo seco.

El vinagre (un ácido) y el bicarbonato de sodio (un álcali) reaccionan juntos para neutralizarse entre sí. Esta reacción libera dióxido de carbono, un gas que son las burbujas que vas a ver. Como el bicarbonato de sodio está congelado en el hielo, la reacción tarda un poco en comenzar en esta actividad, pero vale la pena esperar.

Si deseas algo más rápido puedes también llenar medio vaso con vinagre y añadir directamente el bicarbonato. Tras la efervescencia lo congelas y pasada una noche, comprobarás como también tienes hielo seco.

Compartir en: Twittericono twitter Facebookicono facebook Pinteresticono pinterest

También te puede interesar