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Albert Einstein era evolucionista y agnóstico

Hoy en día el antievolucionismo de los creacionistas con su risible Diseño Inteligente, se han valido mucho del engaño y de poner fuera de contexto dichos de científicos de renombre para justificas lo injustificable, que hay un arquitecto que guía todo lo que sucedió y sucede en el mundo.

Uno de los que han sido citados y una y otra vez es Albert Einstein. sin duda uno de los más grandes científicos de la historia, responsable de haber revolucionado la física con su Teoría General de la Relatividad. Fue premio Nobel de Física en 1921.

Pero la frase más famosa suya y la que toman los creacionistas, es “Dios no juega a los dados”. Pero ahora ha salido a la luz una carta suya en la cual dice califica a las creencias religiosas de “supersticiones infantiles” y como “producto de una debilidad humana”.

Fue escrita un año antes de su muerte, en enero de 1954, dirigida al filósofo alemán Eric Gutkind, y en ella le hablaba de sus opiniones respecto a lo sobrenatural: “La palabra Dios no es para mí más que la expresión y el producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables, pero aun así primitivas leyendas que son, no obstante, bastante infantiles. Ninguna interpretación, no importa cuán sutil sea, puede (para mí) cambiar esto”.

Esta carta saltó a la fama hace un tiempo no sólo por lo que Einstein dice en ella, sino porque fue vendida por 400 mil dólares. Y como ha de suponer el lector, es un duro golpe para los creacionistas, ya que se les cae uno de los pilares básicos de esta forma de explicar el mundo que nació en la Iglesia estadounidense, y que niega de forma tajante la evolución.

Ellos dicen que existe Dios como un creador del universo, de la vida y del hombre, y siempre han reivindicado a la figura de Albert Einstein como una autoridad de su movimiento… Esto se debe a que han interpretado de forma errónea, y sacado de contexto, la famosa frase del físico: Dios no juega a los dados. Justificando con ella el Diseño Inteligente, mediante el cual todo está planeado por Dios.

Pero la frase fue sacada de contexto, Einstein la escribió en una carta dirigida al físico Max Born de 1926, donde decía: “Tú crees en el Dios que juega a los dados, y yo en la ley y el orden absolutos en un mundo que objetivamente existe”. Pero estaban hablando de física, de física cuántica, y de cómo no le estaba satisfecho con que la física cuántica pudiese explicar la naturaleza.

Einstein mismo dice en otra carta que creía en el "Dios que se revela en la armonía de todo lo que existe, no en un Dios que se interesa en el destino y las acciones del hombre".

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