Escrito por Tendenzias

Una ciudad enterrada ayuda a comprender el Antiguo Egipto

Amheida es una ciudad situada en Egipto que vivía enterrada abandonada en un oasis en el Desierto Oeste. Gracias a los nuevos descubrimientos, los arqueólogos han podido seguir haciendo indagaciones en cómo era la educación en el Antigo Egipto, durante los imperios romano y griego.

El Oasis Dakhleh está situado a 800 kilómetros de El Cairo y a 300 kilómetros de Luxor, una antigua gran urbe religiosa y política. La gente se asentó en las proximidades de este oasis hace 5.000 años, en la era Neolítica, pero entonces el terreno adyacente era muy diferente al de ahora. No estaba rodeado de desierto, si no de una sabana. Según los historiadores, los primeros granjeros de Egipto podrían haber cultivado la tierra antes de que la agricultura llegara al Valle del Nilo.

“Podría haber ayudado al desarrollo de Egipto antes de la llegada de los faraones“, dice Roger Bagnall, líder del estudio.

Bajo el imperio romano, lejos de quedarse atrás, Amheida se inmiscuyó en su cultura, adoptando la misma mitología y arte del Imperio Romano.

También se han descubierto cosas en cuanto a la educación de aquellos tiempos. “Los profesores estaban mal vistos. Si alguien te decía que tu padre era profesor, era una ofensa”, dice Raffaella Cribiore, profesora de Nueva York.

Las salas de escuela descubiertas en Amheida dejan una perspectiva diferente en cuanto a lo que era en el resto del Antiguo Egipto. Se dividían en tres salas donde había sitio para 50 alumnos, separados por género y edad, y las pizarras eran las mismas paredes.

“Aquí tienes un poema escrito en la pared en tinta roja. El poema habla de la retórica”.

Fuente | LiveScience

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