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-     Escrito por gon

Tigre Dientes de Sable, mordida fatal en pocos segundos

Uno de los animales fósiles más carismáticos, es sin duda el tigre Dientes de Sable (Smilodon fatalis). Es acordado que su extraordinaria anatomía lo preparó, en su tiempo, para ser un cazador con técnicas únicas, pero lo cierto es que luego de 150 años de estudio, todavía hay muchas preguntas por responder con respecto a su comportamiento predador. Aquí os contaremos todo sobre los Tigres Dientes de Sable.

Smilodon

El famoso Tigre Dientes de Sable

Se suele llamar Tigre Dientes de Sable a varias especies de felinos prehistóricos, pero el más famoso es el que tiene como nombre científico: Smilodon (que significa cuchillo.diente).

Era una especie de felino que pesaba unos 300 kilos, más o menos como un tigre actual, sólo que contaba con unos dientes caninos enormes. Vivió en América del Norte durante el Plioceno, y se extinguió tras los cambios climáticos que se dieron a finales del Pleistoceno.

Smilodon_fosil

Hace unos 12 mil años ya no existían tigres dientes de sable, se cree que su extinción se debe a los cambios climáticos, y la forma en que estos modificaron el ecosistema en el que vivían estos felinos. La llegada del Hombre a América para esos tiempos también contribuyó al cambio general en el ecosistema, y a su extinción.

Smilodon Populator

Ya conocemos un poco del Smilodon Fatalis, pero tenemos otras especies de la misma raza de Tigres Dientes de Sable, que siguieron evolucionando.

tigre-dientes-de-sable-Smilodon-evolucionado

En cambio, si nos centramos en la otra especie, el Smilodon populator, nos encontramos con un felino aún más grande, pero no en tamaño, sin en envergadura. Era muy robusto, como entrenara cada día. Tenía el tamaño de un tigre de Bengala, que presumen de su gran tamaño, pero les aumentaban en peso, llegando a rozar los 400 kilos, aunque esos kilos “extra”, eran puro músculo.

Este tamaño lo consiguió gracias a la evolución, ya que su estilo de cazar y arrinconar a las presas, le hicieron el cuerpo robusto y potente. Cuidado, no veloz. Con tanta masa muscular, trabajando a toda velocidad para cazar a una presa, generaría mucho calor y acabaría muriendo. Por supuesto, el dientes de sable, Smilodon populator, contaba con un regalo de la naturaleza, que eran sus enormes colmillos afilados, con forma de sable que llegaban a la longitud de 18 centímetros y un diámetro en la base, que rondaría los 10-15 centímetros.

Tigre Dientes de Sable, mordida fatal

tigre dientes de sable smilodon

Un estudio publicado en el PNAS de la academia de ciencias de USA, responde las preguntas de si sus famosos dientes de sable eran utilizados para derribar grandes presas, o si eran utilizados para eviscerar a sus víctimas. También quisieron respondes a la duda de si la potencia de su mordedura era débil o fuerte comparada con la de los grandes felinos modernos.

Para responder estas dudas, los científicos realizaron una reconstrucción por computadora muy detallada, según ellos la mejor hecha hasta la fecha sobre un cráneo de vertebrado. Así pudieron medir el rendimiento biomecánico del Dientes de sable.

Sus resultados demostraron que la fuerza de mordida aportada por la musculatura de la mandíbula del Dientes de sable era “relativamente débil”. “Un tercio de la de un león de un tamaño similar”, dicen los científicos en el estudio. “Su cráneo estaba pobremente optimizado para resistir la carga extrínseca de una presa luchando”.

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Dedujeron que el cráneo del Smilodon estaba mejor preparado para mordidas en presas contenidas cuando la potencia de mordida se veía aumentada por la fuerza de la musculatura cervical. Estos colmillos, eran fatales, porque aparte de puntiagudos en la punta, para que se clavaran a la primera en sus víctimas, eran aserrados por dentro. ¿Qué significa esto? Que en el momento en que el tigre dientes de sable clavara en profundidad sus colmillos, propiciaba a la víctima un golpe de gracia, porque desgarraba por completo la piel y la carne de la presa, interfiriendo en venas y arterias, de manera que si escapaba, podría morir desangrado. Podía acabar él solo, con caballo, bisontes e incluso mamuts.

El Tigre dientes de Sable cazando

Su forma de cazar se ha ido estudiando, debido a que descubrieron que se alimentaban de mamuts. Algo tan grande, que le doblaba en fuerza y en tamaño, podría ser presa fácil si trabajaban en manada. Siempre cazaban las presas más grandes a través de las emboscadas. Conseguían acercarse desde los laterales y arrinconar a la presa, de manera que con sus garras, traban de engancharse a las patas traseras de la presa, para abatirla. En el momento en que estaba tirada en el suelo, la defensa disminuye drásticamente. El tigre dientes de sable, aprovechaba para saltar a su cuello y clavar en profundidad sus colmillos, para arrancarle de cuajo la tráquea y las venas principales, bloqueándole los flujos que irrigaban el cerebro y consiguiendo su inmovilización.

Gracias a estas, mandíbulas, el Smilodon, podía matar a su presa de manera rápida y sin apenas rasguños. Es lo que le dio la fama a este gran felino. Y es que en los últimos estudios, descubrieron que el desgaste de sus colmillos, no era porque royesen los huesos de las presas, sino por la cantidad de caza que hacían. Eran cazadores dominantes.

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Sus mayores enemigos, no fue el hombre, ya que era demasiado fuerte para él y durante el breve tiempo que se cruzaron las dos especies, no solía cazarlo, porque el ser humano en esa época de la prehistoria, buscaba presas más grandes para alimentar a su pueblo. Sus enemigos, que se podían comparar con él, con fuerza y tamaño podrían ser el lobo gigante de la prehistoria y el oso bulldog, dos criaturas cazadoras tan agresivas, como el Smilodon.

Sin duda, una especie que echamos de menos, por la fascinación que provoca y la fuerza concentrada que puede llegar a tener, hasta el punto de sólo sentir miedo con tenerlo delante. Una criatura que se quedó en el pasado, pero que recordamos sin parar, en el presente.

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