Mercurio
Mercurio, como todos sabemos, es el primer planeta del Sistema Solar, el que está más próximo al Sol, aunque no por ello el más caluroso, pues ese mérito corresponde a Venus. De todos modos, sus 440 K, esto es, 167 grados centígrados en su superficie no hacen de él un buen lugar para pasar unos días.
No podemos establecer con una fecha concreta el día en el que se descubrió Mercurio, pues su estudio se remonta al milenio tres antes de Cristo, pero sí podemos decir que a partir de 1973 es cuando más se ha aprendido del planeta más cercano al Sol, fecha en la que fue lanzada la primera sonda a este planeta por la NASA, la Mariner 10.
Antes del lanzamiento de esta sonda se pensaba que en Mercurio ocurría lo mismo que en nuestra Luna, es decir, que su periodo orbital es igual al de rotación, causado por la próximidad, y consecuentemente, la fuerza gravitatoria, que el Sol ejerce sobre él. Más tarde se descubrió que mientras su año dura 88 días, su día “sólo” dura 58,7, por lo que no se cumple el mismo fenómeno que en nuestro satélite. De todos modos, la relación entre ambas es de 2/3, que también tiene su ciencia, ya que es resultado de un fenómeno conocido como resonancia orbital, y ahí muchos más casos en el Sistema Solar.
Mercurio, que es el planeta más pequeño del Sistema Solar (no confundir planeta con planeta enano), tiene un núcleo con mayor cantidad de hierro que cualquier otro planeta, lo que ha llevado a pensar en tres teorías que aclaren su formación, siendo una de ellas, la más aceptada, la que define a Mercurio como el resultado de un impacto de otro planeta (más pequeño) que le quitó las capas más externas. Algo así como lo que pasó con la Luna.
La distancia de Mercurio al Sol es de 0,4 UA, o, dicho de otro modo, 70 millones de kilómetros, y una de sus mayores curiosidades es que desde algunos puntos de su superficie se puede disfrutar (si no nos cocemos al Sol) de un amanecer doble, ya que el Sol, después de salir, parece pensarse de nuevo el acostarse y vuelve por donde ha salido, para luego decidirse y salir de nuevo y continuar su camino normal.
Imagen | Wikipedia
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Comentarios al artículo
1
Fecha: June 1, 2009 at 4:34 pm
[...] hecho curioso teniendo en cuenta que está a más o menos el doble de distancia del Sol que Mercurio. Esto es así debido a su densa atmósfera, que crea dentro de ella, en la superficie del planeta, [...]
2
Fecha: August 11, 2009 at 2:52 pm
[...] se vaporizó, según las simulaciones por ordenador que se han realizado. El que era del tamaño de Mercurio fundió su superficie, pero se mantuvo orbitando la estrella HD 172555, muy joven, y observadora de [...]








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