Escrito por Tendenzias

Los secretos de la Luna

Cuarenta años después de que los astronautas del programa Apollo trajeran las primeras muestras lunares a la Tierra, los científicos siguen extrayendo respuestas de ellas.

A una de las rocas que trajeron de la Luna se le denomina “La Roca Génesis”, ya que se formó aproximadamente cuando la Luna solidificó hace más de cuatro mil millones de años. En el interior de ella yace un hueco lleno de nitrógeno inerte.

“Sabemos que el Big Bang fue hace unos 14.5 mil millones de años, y esta roca tiene un tercio de esa edad”, dice Carlton C. Allen. “Nunca podrás ver una pieza sólida tan antigua en nuestro sistema solar”. Carlton C. Allen ha visto como casi 400 kilógramos de piedras lunares han entrado en el Laboratorio de Muestras Lunares en el Centro Espacial Johnson, traídas por astronautas en seis visitas a la Luna.

Las rocas lunares permiten estudiar el origen del sistema solar gracias a que no han cambiado al yacer en un medio vacío desde su formación. Cada año reciben peticiones de investigadores para estudiar las rocas, casi todas ellas de muestras de menos de un gramo. "No las regalamos, las prestamos", dice Carlton C. Allen.

Gracias a estas rocas hemos podido saber que la Luna se formó probablemente (aun se discute esta teoría) como resultado de la colisión de otro cuerpo celeste con la Tierra, lanzando al espacio una nube de restos que después se juntó en una esfera. También se ha confirmado que la mayoría de los cráteres fueron formados por impactos de asteroides y meteoros, y no por actividad volcánica. Y gracias a la nula actividad de la Luna, que, al contrario que la Tierra, donde la topografía está constantemente cambiando, mantiene su superficie tal cual durante millones de años, se puede estudiar más acerca del origen del sistema solar.

"Es difícil imaginar en tu mente un lugar donde nunca pase nada. Ese lugar es la Luna".

Las muestras también permiten estudiar cómo extraer oxígeno y otros elementos vitales de las rocas lunares y cómo protegerse de la eterna y mortal radiación que acecha a la superficie lunar.

Fuente: NYTimes.com

EspacioCiencia.com

Newsletter
Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos