Escrito por Tendenzias

Las corrientes telúricas y los puntos telúricos

Hay un término científico que hace furor en el mundo esotérico y también en la ciencia ficción. Ese término es corriente telúrica, o mejor conocido en relación a los puntos telúricos y al ombligo del mundo u Ombilicus Mundi. Pero veamos qué hay de ciencia detrás de todo esto, cuan alejada está la visión del esoterismo y también cómo ha sido tratado en la ficción, como por ejemplo la novela El péndulo de Foucault y en la serie de televisión Lost – Perdidos.

Para comprender qué es la corriente telúrica hay que saber primero que nuestro planeta tiene un campo magnético que se extiende desde el núcleo hasta el espacio exterior, donde se va atenuando.

Este campo tiene efectos electromagnéticos que son los que crean la magnetosfera, una especie de capa protectora magnética que nos protege del viento solar, un flujo de partículas de alta energía que nos envía nuestra estrella, el Sol.

Este campo magnético y la magnetosfera son importantes en el mundo no sólo por protegernos de los efectos dañinos del viento solar, sino porque dominan muchos aspectos de la vida del planeta. Por ejemplo muchos animales utilizan este campo para guiarse en sus viajes. Nosotros también lo hacemos, con las brújulas, que utilizan este magnetismo.

El término telúrico proviene del latín tellūs, que significa Tierra. Una corriente telúrica es una corriente eléctrica que se mueve bajo tierra o a través del océano. Tienen una muy baja frecuencia, y corren muy cerca de la superficie terrestre. Son inducidas por variaciones naturales en el campo magnético terrestre, en interacción con el viento solar y la magnetósfera.

Están relacionadas con la actividad de las tormentas eléctricas, ya que la acumulación de cargas eléctricas en la superficie terrestre convierte a una lluvia en una tormenta eléctrica.

¿Tienen alguna utilidad estas corrientes telúricas? Para lo único que sirven es para explorar la estructura debajo de la superficie terrestre, en busca de minerales, petróleo o por explorar nomás.

También se puede capturar algo de esa corriente eléctrica que transmiten, que aunque es mínima, permite la creación de baterías terrestres o el aprovechamiento de la electricidad terrestre. En el siglo 18 se usaba estos sistemas para los telégrafos.

Ahora veamos cómo se ha desviado este tema hacia el esoterismo, y cómo la ficción lo ha tomado de estas leyendas y creencias erróneas.

Según creencias antiguas el mundo tiene un centro, el Ombilicus Mundi u ombligo del mundo. Que es el punto desde el cual surgen y al cual convergen todas estas corrientes telúricas. Cuenta la leyenda que si alguien pudiese encontrar ese centro, podría dominar la Tierra y cambiar su forma a placer, ya que se tendría control completo sobre el clima y sobre la tectónica de placas.

Esto se menciona en la novela El péndulo de Foucault, de Umberto Eco, donde se lo trata como una crítica y hasta sátira del esoterismo.

También las corrientes telúricas están relacionadas con los llamados puntos telúricos, los cuales, según ideas esotéricas, son puntos de unión que hasta podrían permitir que se viaje entre ellos de forma instantánea. Son los puntos donde se unen las corrientes telúricas. Obviamente esos puntos no existen, pero han sido mencionados en la serie de televisión Lost, por ejemplo.

En esta serie televisiva, de la cual nos solemos ocupar en la sección La ciencia en Lost, se los menciona a los puntos telúricos, como centros de energía geomagnética, y cabría suponer que la Isla es el Ombligo del Mundo, ya que es el centro más potente. Se mencionan otros sitios en el capítulo SOS, de la segunda temporada.

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