Gracias al sincrotrón descubren cientos de insectos de hace 100 millones de años en ambar opaco
Han descubierto cientos de criaturas fosilizadas de la Era de los Dinosaurios dentro de un tipo de ámbar en el cual los científicos miran ahora por primera vez.
Esta gran cantidad de animales de hace al menos 100 millones de años, fueron vistos en ámbar opaco, muy parecido al más común que es el ámbar tipo gema que es traslúcido, y donde suele descubrirse insectos y plantas de hace millones de años.
El ámbar es una resina vegetal fosilizada, que proviene de restos de coníferas. El ámbar opaco proviene de los mismos árboles, pero es impenetrable al ojo humano y a todos los microscopios que los científicos han probado.
Pero cuando un grupo de investigadores europeos tomaron imágenes de rayos X de muestras de hace 100 millones de años de ámbar opaco con un sincrotrón del alta energía, pudieron descubrir un mundo de vida pasada.
Malvina Lak, de la Universidad de Rennes en Francia, y Paul Tafforeau del el European Synchrotron Radiation Facility, y colegas, estudiaron partes de fósiles provenientes de Charentes, en el suroeste de Francia, que databan de mediados del período cretácico, cuando los dinosaurios circulaban por el mundo.
“Con el ámbar traslúcido uno puede ver directamente lo que hay dentro, pero con el ámbar opaco tan sólo vemos una roca, no se ve nada”, le dijo Tafforeau a LiveScience. “Decidimos probar con la técnica del sincrotrón en nuestras muestras, y fuimos bastante suertudos porque el primer bloque de ámbar reveló seis criaturas diferentes”.
Hasta ahora han identificado moscas, hormigas, arañas, avispas y otra miríada de criaturas pequeñas. En algunos casos, la posición del fósil, indica que fue atrapada con vida por la savia del árbol que luego se transformó en ámbar, pero en otros casos la savia debe haber caído sobre organismos ya muertos.
La técnica que han utilizado, tomar imágenes de rayos X con un sincrotrón, funciona enviando partículas cargadas a través de campos magnéticos. Las partículas liberan luz de alta energía que puede atravesar materiales que de otra forma son imposible de ver en su interior.
Por eso la buena noticia de este descubrimiento, no es tanto las criaturas en sí, sino el método que han utilizado, ya que el 80 por ciento del ámbar conocido proveniente del cretácico es opaco, o sea que hay muchísimo para estudiar, y mucho para descubrir de aquí al futuro. Antes no se podía ver nada allí dentro, ahora se pueden descubrir cientos de especies extintas, o parientes lejanos de las vivas.
Fuente: LiveScience
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