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-     Escrito por erika

Experimentos para niños de infantil

Los experimentos siempre son un buen motivo para que los niños se pongan a investigar sobre ciencia y entiendan un poco más cómo funciona el mundo. Además, al hacer experimentos para niños de infantil les estarás ayudando a que se les despierte mucho más la curiosidad general que sienten, con lo cual, como verás son muchas las ventajas que tiene hacer experimentos para niños de infantil en el colegio o en casa. Veamos algunos experimentos que se pueden realizar.

volcan bicarbonato experimento

El agua no se vuelca

Este tipo de experimento ayudará a que comprendan un poco más sobre física. Para ello, tienes que llenar un vaso con agua y taparlo con una cartulina o similar. Tiene que ser un material muy ligero con el que vayas a taparlo. Ahora, con una regla, haz que la cartulina quede pegada al vaso y poco a poco invierte el vaso haciendo que la cartulina quede debajo. Lo que sucederá es que la cartulina quedará adherida al vaso, con lo cual, el agua no se va a volcar hasta que ésta se desprenda del todo. El motivo por el que sucede esto es porque no hay aire, haciendo así que se provoque la adherencia de la cartulina al vaso.

Desaparecer una moneda

Los efectos de ilusión y los experimentos de este tipo siempre atraen tanto a grandes como a pequeños. En este caso se trata de un experimento en el que se debe colocar una moneda en la mesa y sobre esta moneda un vaso completamente transparente y sin nada dentro. Sobre el vaso, se pone un plato.

experimento desaparecer moneda
En ese momento, la moneda sigue allí. Una vez comprobado, se retira el plato y se llena el vaso con agua, al menos unas tres cuartas partes y se vuelve a colocar el plato sobre el vaso. Lo que ha sucedido es que la moneda parece que hubiera “desaparecido” por completo, pero lo que sucede es el efecto de refracción, que se trata de un tipo de modificación general que hay en la luz que sucede cuando hay un medio diferente al aire.

Un volcán que explota

Este experimento le encantará a cualquier niño. Debe hacerse acompañado de un adulto por el tipo de materiales que se van a utilizar. Se debe tomar una botella de plástico y recubrirla con arena para que parezca que es un volcán. Dentro de e ella, entonces llega el momento de colocar dos cucharadas de bicarbonato de sodio, dos de jabón líquido y una cucharada de colorante rojo de comida. Además, hay que colocar medio vaso de vinagre. Una vez terminado de poner los ingredientes, entonces hay que esperar a ver qué es lo que sucede. Poco a poco, todo comenzará a salir como si fuera la lava de un volcán, algo que sucede por la mezcla entre el bicarbonato y el vinagre.

El cubito de hielo

cubitos de hielo
Este experimento es muy sencillo y para realizarlo solo necesitarás unos cubitos de hielo, un vaso con agua y una pequeña cuerda, no muy gruesa ya que los cubitos de hielo que vamos a usar serán pequeños.

El experimento es así: coloca un cubito de hielo en el vaso con agua. Ahora, posa un extremo de la cuerda sobre el cubito de hielo que has introducido en el vaso y observa lo que sucede.

Lo que pasa es que la cuerda quedará adherida a la superficie del cubito, con lo que podrás sacarlo del agua simplemente tirando de la cuerda.

¿Por qué sucede esto?
Al introducir el cubito de hielo en el agua se da un doble proceso: el derretimiento del hielo en agua y la congelación del agua en hielo, lo que se conoce como un proceso en equilibrio dinámico. Sin embargo, al añadir el sal ese equilibrio se rompió, provocando que el hielo se derrita más rápidamente de lo que se congela el agua. Para volver a restablecer el equilibrio, el punto de congelación del agua cae, provocando que la sal se congele junto con el agua alrededor de la cuerda.

El huevo saltarín

experimento con huevo
Otro experimento muy fácil y que puedes realizar en tu propia casa. Eso sí, habrá que esperar un tiempo para ver los resultados.

Solo vas a necesitar un huevo crudo, una jarra de agua y vinagre blanco. Hierve el huevo crudo e introdúcelo en una jarra de cristal. Ahora rellena la jarra con vinagre blanco hasta que el huevo quede completamente sumergido. Ahora, cierra la jarra herméticamente y guárdala en un lugar a salvo de la luz excesiva o el calor. Déjalo que repose ahí dentro una semana.

Cuando haya pasado la semana, saca el huevo de la jarra y fíjate qué ha sucedido. ¡La cáscara ha desaparecido y el huevo parece “desnudo”! Si lo tocas, verás que su tacto es muy distinto y ahora se parece al del cuero. Pero lo mejor de todo es que este huevo no es rígido, sino que parece de goma y es bastante resistente. Lo puedes dejar caer contra el suelo o tirarlo (no muy fuerte contra una pared para ver cómo rebota.

Como verás, estos experimentos para niños de infantil son muy fáciles de realizar y pueden hacerlos divertir un rato en el colegio o en casa.

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