Escrito por Tendenzias

Escarabajos comedores de dinosaurios

Los paleontólogos suelen molestarse, e incluso quedar perplejos cuando se encuentran con piezas faltantes en un descubrimiento fósil. A veces aparecen dientes sueltos sin la mandíbula, huesos que están picados y con surcos, o que ha desaparecido la mitad de un hueso. Ahora investigadores de la Universidad de Brigham han identificado a un posible culpable: un antiguo insecto que se mascó los huesos de dinosaurios.

El profesor Brooks Britt ha publicado su estudio en la revista Ichnos.

“Cuando era estudiante noté estas marcas y pensé que podrían deberse a algas o insectos y ahí fue cuando comenzamos a llamarlas “picaduras de bichos”, sólo por diversión”, dijo Britt.

Luego se unieron con Anne Dangerfield, quien también estaba estudiando las marcas, para poder investigar las causas. Así fue que estudiaron rastros de insectos en los huesos de un Camptosaurus de 148 millones de años de antigüedad. Un herbívoro descubierto en 1995.

“Sabía que estas marcas eran algo diferente porque había estado mirando marcas de termitas en los fósiles todo el verano, así que sabía que teníamos que revisar esto”, dijo Dangerfield.

Su análisis reveló que escarabajos de la familia Dermestidae habían dejado marcas en el Camptosaurus. Los escarabajos derméstidos existen todavía hoy en día y son marrones o negros, con forma oval y se alimentan de carne, pelos, piel y de huesos de cadáveres.

Luego investigaron el hábitat y clima típico de estos derméstidos, y sí, coincidían con los del Camptosaurus, lugares húmedos cálidos.

Cuando el dinosaurio murió hace 148 millones de años, su cadáver fue consumido por otros insectos. Los escarabajos lo infestaron luego de meses, ya comieron lo que quedaba.

“Esta información nos da una idea del medioambiente en el Jurásico y sobre la evolución de los insectos”, dijo Dangerfield.

Las marcas las pudieron identificar gracias a un microscopio electrónico, con el cual estudiaron las huellas de los escarabajos en la mandíbula de dinosaurio. Analizaron los patrones de alimentación y el ancho de las marcas de sus dientes. Luego las compararon con polillas, termitas, cachipollas y escarabajos derméstidos, todos conocidos por consumir hueso. Así lograron identificar al culpable.

“Otros científicos han creído haber visto marcas de escarabajos, o interpretaron marcas de termitas como de escarabajos, pero este paper aporta una guía para identificar insectos a partir de las marcas en los huesos”, dijo Britt.

Britt y Dangerfield, no se quedaron únicamente con la mandíbula del Camptosaurus, sino que investigaron las marcas en más de 7000 huesos, y descubrieron que las marcas de insectos eran algo bastante común en los huesos de dinosaurios, pero las marcas de escarabajos deméstidos fueron descubiertas sólo en los huesos del Camptosaurus.

Así que todavía falta descubrir por qué los escarabajos preferían a estos dinosaurios y no a otros.

Fuente: ScienceDaly

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