Escrito por Tendenzias

Cómo podría la NASA encontrar microbios en Marte

La vida en el planeta rojo podría estar escondida bajo sus rocas, o bien dentro de ellas. Un nuevo estudio ofrece una simplificada técnica para la detección biológica y moléculas prebióticas que quedan atrapadas dentro de los minerales.

Estudiando siete muestras de jarosita (sulfato de potasio e hierro hidratado básico) recogidas de diversos puntos de la Tierra, un grupo de investigadores ha sido capaz de identificar los aminoácidos, los componentes básicos de las proteínas, que presumiblemente habían sido incorporados al mineral en su estructura cristalina.

No es la primera vez que compuestos biológicos se detectan en el interior de una roca, pero este método tiene la ventaja de que funciona “en concentraciones muy bajas sin previa preparación de la muestra”, dice Nancy Hinman, de la Universidad de Montana.

Hinman y sus compañeros piensan que su innovadora técnica sería perfecta para estudiar muestras de Marte de futuros viajes al planeta rojo.

La jarosita, que fue descubierta en 1852 en el barranco del Jaroso, Almería (España), se descubrió en 2004 en Marte, por el Opportunity, uno de los rovers exploradores de la NASA. Esto fue declarado por los científicos una prueba clara de la existencia de agua en tiempos anteriores en el planeta.

“La formación de la jarosita sin microbios y sin agua sería extremadamente lento”, dice Hinman. Es muy difícil decir con seguridad si la jarosita podría formarse sin ayuda de microbios. “La Tierra no es un buen banco de pruebas para los procesos abióticos. No sé de ningún medio ambiente que carezca de microorganismos”.

Pero tal vez Marte sí sea un buen banco de pruebas, ya que hay teorías bajo las cuales se podría formar jarosita en ausencia de vida.

“Al ser un medioambiente muy oxidante el de Marte”, dice Michelle Kotler, “la jarosita podría surgir de la meteorización química de las abundantes rocas de basalto”.

Sin embargo, también está la interesante posibilidad de que la jarosita en Marte se deba a la existencia de microbios come-rocas. De ser así, los restos de estos microbios quedarían bloqueados por el mineral. “Es como un cubo de basura mineral”, explica Nancy Hinman.

Las anteriores técnicas para el estudio de la jarosita implicaban la disolución de esta en alguna sustancia mixta, lo cual diluía la muestra y se arriesgaba a la introducción de contaminación. Sin embargo, la nueva técnica propuesta por Hinman y sus compañeros no requiere la preparación de la muestra, usando tecnología láser. Con un sólo disparo láser, se vaporiza una pequeña porción de la superficie de cristal, la cual pasa a través de un espectómetro de masas, que identifica cada ion por la cantidad de masa y carga que tiene.

En cuatro de las siete muestras analizadas en la Tierra, los científicos detectaron glicina, el más pequeño de los aminoácidos necesarios para las proteínas.

Carlton Allen asegura que el dispositivo podría volar en una nave espacial en alguna misión futura, pero el método no será aplicable a corto plazo debido al peso y la complejidad del instrumento LOCI (el láser). La técnica sí podría utlizarse en las próximas misiones ideadas por la NASA en las cuales se traerían muestras de vuelta.

Imagen: MEC,

Fuente: LiveScience

EspacioCiencia.com

Newsletter