Como mencionamos en el artículo anterior, no todos los aspectos y genes de los organismos se deben a selección natural, muchos de ellos son causa de variaciones genéticas aleatorias que han trascendido en el tiempo más que otras por el simple azar. Esta aleatoriedad genética puede incluso actuar en contra de la selección natural. Muchas mutaciones ligeramente beneficiosas pueden perderse por cuestiones del azar, mientras que otras moderadamente.